Para que exista ecoturismo
son necesarias cuatro cosas:
- Un área natural protegida cuyo ambiente contenga biomas de
interés turístico.
- Un sistema administrativo que condicione los tipos de visitas e instruya
a los turistas sobre las características de lo que van a ver.
- Una experiencia satisfactoria del usuario en cuanto al conocimiento
de las características del ecosistema visitado.
- Una explotación turística de los ecosistemas que resultan
interesantes, que no pongan en peligro las bases de su funcionamiento.
La Meseta de Somuncurá es la mayor área protegida de la
provincia de Río Negro, contiene en su extenso territorio una
variedad importante de flora y fauna de características únicas,
incluso algunas como la mojarra desnuda, una especie endémica
que no se encuentra en ningún otro lugar del planeta; ambientes
muy distintos y extraños como lagunas, cañadones, formaciones
geológicas caprichosas, la misma mesada y los cerros brindan
ambientes y paisajes interesantes y atractivos.
Esta misteriosa meseta forma parte de la biografía patagónica,
resultando hoy, uno de los ámbitos menos conocidos y transitados
del país. Su puesta en valor para el ecoturismo no significará
modificar su contexto natural o cultural; por el contrario, le proveerá
un posible apoyo sustentable, quizá el que mayores garantías
aporte al lugar del respeto de su realidad."